10 formas de ahorrar…en la factura de la luz
By Denarius • May 18th, 2010 • Category: Ahorro y ConsumoIniciamos una nueva serie, compuesta por breves decálogos para reducir costes en las principales partidas de costes fijos que suelen estar presentes en la mayoría de hogares milabaristas. Y comenzamos con la factura de la luz. Te damos 10 consejos para empezar a reducir tu recibo de electricidad.
1.- Bajo consumo = menor gasto: los electrodomésticos y bombillas de bajo consumo (la eficiencia energética se mide por letras: la clase A es más eficiente que la B) suponen un importante ahorro. Si vas a comprar electrodomésticos o lámparas, es buena idea optar por los más eficientes (incluso, a medio plazo, resulta económico sustituirlos, a pesar de que inicialmente puedan ser algo más caros). Cuando recojas las bombillas de bajo consumo de Miguel Sebastián, procura sustituir con ellas aquellas lámparas que más tiempo permanezcan encendidas en tu casa. Y, aunque creas que no, comprar una de estas bombillas a la larga te puede ahorrar mucho dinero: unos 60 euros durante de toda su vida útil, que puede ser de unas 8000 horas.
2.- Utiliza sistemas de aislamiento térmico: Siempre que te sea posible emplearlos -si vives en un piso alquilado tendrás poco margen de maniobra-, estos sistemas, como pueden ser ventanas con doble acristalamiento, etc., te permitirán minimizar las pérdidas de calor en invierno, y contribuirán a mantener la temperatura más fresca en verano. Te ahorarrás mucho dinero en calefacción, ya sea ésta eléctrica o no, y también, si lo tienes, en aire acondicionado. Además, recuerda que, por mucho frío que haga en invierno o por mucho calor que haga en verano, no hace falta convertir el interior de casa en una sauna o en una nevera, respectivamente; de hecho, los cambios bruscos de temperatura entre el interior y el exterior son perjudiciales para la salud. Poner el termostato a 20 ºC en invierno es más que suficiente; recuerda, es invierno y no hay por qué ir en manga corta y gayumbos por casa -la ropa se inventó para algo-. Del mismo modo, 23 o 24 ºC en verano son una buena temperatura que te permitirá estar en casa sin sofocos y dormir sin problemas. Un sólo grado arriba o abajo en el termostato puede suponer muchos euros de diferencia en las facturas…
3.- La lucecita roja gasta: se estima que un televisor en ’stand-by’ consume hasta un 15 % -dependerá de la marca y modelo- de lo que consumiría estando encendido. Lo mismo es aplicable a otros aparatos como reproductores de DVD, teléfonos inalámbricos, impresoras, módems, el monitor o los altavoces del PC, etc. Este consumo silencioso e inútil en la gran mayoría de los casos, supone entre un 5 y un 10 % del total de la energía consumida en un hogar medio, y evitarlo puede representar un ahorro de entre 50 y 100 euros anuales.
4.- Evita siempre todo gasto innecesario: si no hay nadie en la habitación, apaga la luz al salir, incluso aunque vayas a volver en poco tiempo; los muebles no tienen miedo a la oscuridad. Del mismo modo, si no queda nadie viéndolo, apaga el televisor; al sofá del salón no le interesa “Amar en tiempos revueltos”. A veces, por no hacer estos sencillos gestos en su momento, se producen olvidos que mantienen los aparatos funcionando durante horas y encarecen notablemente la factura de la luz.
5.- Ojo a los aparatos recargables: muchas bases y cargadores consumen energía aunque el aparato principal no se esté cargando. Desenchúfalos en cuanto termine el proceso de carga.
6.- ¿Hay alternativa manual a lo eléctrico?: exprimidores, cepillos de dientes, máquinas de afeitar, abrelatas… Posiblemente tengas muchos aparatos eléctricos en los cuales los beneficios que la versión eléctrica ofrece frente a la manual no justifican el gasto energético que aquélla supone. De hecho, a veces la solución manual, la de toda la vida, puede ser incluso más rápida.
7.- Aprovecha las sinergias energéticas del PC: mientras lo utilizas, puedes aprovechar las tomas de corriente de sus puertos USB. Existen luces LED USB muy prácticas para obtener luz de apoyo al lado del PC, así como cargadores de pilas, y otros gadgets que aprovechan la alimentación que proveen estos puertos.
8.- Lava con inteligencia: el lavavajillas -si lo tienes- es más eficiente que el lavado a mano. Tanto en el caso de lavajillas como en el de la lavadora, espera a llenarlos. Usa en la medida de lo posible temperaturas de agua bajas, lo que más consume es el proceso de calentamiento del agua. Asimismo, debes tener en cuenta que muchos de estos aparatos ofrecen en la actualidad programas específicos para el ahorro energético, que reducen tiempos de lavado y pueden ser de utilidad si se tiene que lavar sin emplear toda su capacidad.
9.- Aprovecha el calor del sol: siempre que te sea posible, claro está, será mejor secar en tendal que en secadora, y lo mismo puede ser aplicable a tu pelo y el secador.
10.- Aprovecha la luz natural: Para determinadas actividades, como estudiar o trabajar con el ordenador, que requieren bastantes horas de dedicación y una adecuada iluminación, el empleo de la luz natural es altamente recomendable. Seguramente algunas habitaciones de tu casa sean más luminosas que otras, incluso en función de la hora del día; trata de aprovecharlo para esas actividades. Y evita encender la luz por sistema al entrar en una habitación; probablemente con la iluminación natural sea suficiente si la tratas de aprovechar bien.
Fuentes:
Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) – La etiqueta energética
Hoy cambio mi bombilla
Consumer Eroski – Lo que cuesta el standby
El país – Los aparatos ‘apagados’ consumen hasta un 10% de la electricidad de un hogar



El punto 5 es totalmente falso, una leyenda urbana más de tantas.